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Теrrorismo de la jerarquía de la IGCU
Fecha de publicación: 2012-11-08Autor: ВВП
Теrrorismo de la jerarquía de la IGCU
El sábado 20 de octubre 2012, un crimen organizado fue cometido en el pueblo de Probizhna, regió de Ternopil, Ucrania. Fue fruto de la incitación de odio religioso contra la Iglesia greco-católica ortodoxa ucraniana separada de las herejías del cardenal Husar.
Las hermanas contemplativas de la Iglesia greco-católica ortodoxa ucraniana, que tienen su monasterio en el pueblo, tienen el derecho de propiedad sobre él y el registro estatal sobre la propiedad.
En aquel día, más de treinta personas, bajo la dirección del párroco local, Zinovy Pasichnyk, comenzaron por romper la puerta y luego invadir ilegalmente la propiedad privada de las hermanas.
Las hermanas llamaron a la policía y reportaron el ataque de personas agresivas. La policía no tomó ninguna medida contra los agresores, quienes ya habían roto la puerta de enlace, y observó a la turba irrumpiendo por la puerta. Los violentos atacantes irrumpieron ilegalmente dentro del monasterio (propiedad privada de las hermanas). Ellos se robaron el portal y la puerta del monasterio, y se las llevaron a la iglesia. Comenzaron a sacar de la casa a las hermanas (sus propietarias). Arrojaron afuera sus pertenencias a través de las ventanas, destrozaron puertas, destruyeron muchas cosas, y derribaron todo.
Sin embargo, la policía no reaccionó a pesar del hecho de que las hermanas les dijeron claramente lo respectivo a su derecho de propiedad sobre la casa y el Registro estatal de la propiedad de la tierra. Las hermanas tenían esos documentos en la casa; no obstante, los agresivo parroquianos de la iglesia local no dejaron entrar a las hermanas.
Después de eso, el cura párroco local, Zinovy Pasichnyk, vino corriendo y comenzó a dar instrucciones para volver a traer el portal y la puerta frontal del monasterio desde la iglesia. Comenzaron con prontitud a fundir las hojas de la puerta de tal modo que no fuera posible abrirla.
Alrededor de las 6 p.m., los agresores tiraron las pertenencias de las hermanas desde el jardín hacia la calle. A continuación los agresores intentaron sacar a las hermanas de su jardín privado; sin embargo no lo lograron.
Ilegalmente, desconectaron la entrada de gas al interior del edificio.
Una tensa situación continúa. El sacerdote, siguiendo las órdenes del obispo diocesano de Chortkiv, incita al odio religioso en la iglesia local contra una minoría religiosa de la Iglesia greco-católica ortodoxa ucraniana. Esta incitación al odio y discriminación religiosos contra una minoría religiosa con el propósito de eliminarla es un crimen organizado. Hace dos años un crimen organizado semejante fue cometido contra las hermanas.
El Cardenal Husar y la jerarquía de la Iglesia greco-católica ucraniana promueve el homosexualismo (ver el libro “Conversaciones con su Reverencia L. Husar: sobre el cristianismo postconfesional”) que destruye todo valor moral, espiritual y cristiano de la Iglesia y la nación. En contraste con esto, los católicos ortodoxos organizan demostraciones contra el homosexualismo de género.
El cardenal Husar y la jerarquía apóstata promueve antileyes que, a través de la justicia juvenil, la legalización de las drogas y la eutanasia, conducen a Ucrania a la autodesctucción. El sistema de justicia juvenil arranca a los niños de las buenas familias sin ninguna razón y los sitúa en las así llamadas familias adoptivas: es decir pedófilos, homosexuales y negociantes que trafican con niños. Los católicos ortodoxos organizan demostraciones contra el sistema de justicia juvenil. El patriarca Elías llama a la nación a la oración ininterrumpida por la salvación de Ucrania. La jerarquía apóstata de Husar elimina la voz de la conciencia, que es la minoría católica ortodoxa y las hermanas contemplativas, mediante sobornos, manipulación de los funcionarios públicos e incluso valiéndose de métodos de terror.





